Programa educativo
Aprender fuera, en movimiento y sobre el terreno
El programa se construye alrededor de una idea sencilla: casi todo se entiende mejor donde ocurre. Las actividades se trabajan al aire libre y, la mayor parte del tiempo, en movimiento.
No hacemos una mera excursión. Cada salida, cada jornada, cada estancia en Las Minas, es un programa con objetivos.
Planificamos en base a nuestra experiencia, y a partir de los objetivos didácticos, deportivos y lúdicos de cada centro os presentamos un programa a medida.
La educación ambiental atraviesa todo
No es una charla suelta, metida con embudo. El medio ambiente, su estudio y su análisis están presentes en el taller de incendios, en el kayak en la laguna y en la visita a la mina. Pero también en la velada, en la hora de comer o en la visita al castillo de Peracense con la bici.
Ver, oír, escuchar, analizar, comprender y compartir. La observación directa, el olor, el tacto del suelo o de las hojas nos puede decir mucho más sobre ellas que la Wikipedia.
Entender de primera mano por qué se produce un incendio forestal, cómo evoluciona y cómo se combate. Qué queda después del paso de las llamas, y cómo la naturaleza nos da otra lección de vida después de las cenizas.
Aprendizaje directo, sobre el terreno
Ver, oír, escuchar, comprender y compartir. A veces hay que pedalear o caminar un rato para llegar a lo que de otro modo queda oculto. O aprender a hablar en silencio para escuchar el canto de los pájaros o el ladrido del corzo.
También la industria. ¿Alguien sabe cómo funcionan unas salinas? A un paseo en bici tenemos unas que se explotan desde antes de que llegaran los romanos. Seguro que alguno sabe que la sal era fundamental en un mundo donde las neveras aún no tenían enchufe.
El deporte y el juego también educan
En Las Minas entendemos el juego como parte del proceso educativo: incorporarlo al aprendizaje debería ser tan natural como la atención o el esfuerzo. El deporte no es más que un juego en el que, además, aprendemos a usar nuestro cuerpo de manera armónica y eficiente con el medio.
Aprovechamos la bici para ir a ver las salinas, el campo de incendios forestales o el molino de viento: hacemos deporte casi sin darnos cuenta, como medio para relacionarnos con el entorno de forma más efectiva y más real.
La bici, actividad y a la vez medio
La bici en Las Minas es algo más que una técnica deportiva: es disfrute, pero también un medio de transporte para llegar a lugares donde hay algo que ver o que trabajar. Podemos hacer una ruta larga hasta un castillo de cuento o acercarnos a las parcelas donde se aprende qué es un incendio forestal, por qué se produce y cómo se combate.
Aprendemos no solo a pedalear, sino a hacerlo de manera eficiente y segura; a movernos en grupo con otras bicis sin caídas, sin molestarnos, aprovechando la fuerza de todos.
Comer forma parte del programa
En Las Minas la actividad es física buena parte de la jornada, y eso exige una cocina sana, equilibrada, sabrosa y abundante. Las dietas se elaboran siguiendo parámetros básicos de salud alimentaria: verdura, fruta, carne, pescado, pasta y arroz, esquivando al máximo los fritos y lo excesivamente artificial.
Desayuno fuerte, variado y abundante; fruta a media mañana —algo más que fruta si vamos de ruta larga—; a mediodía dos platos y postre; un buen bocadillo por la tarde, y cena. Controlamos lo que cada uno come para adelantarnos a cualquier problema.
Podemos elaborar cualquier dieta de carácter médico: celiaquías, alergias, intolerancias o de cualquier otra índole. Necesitamos un informe médico exacto para una elaboración y una conservación precisas. Estas dietas no suponen ningún incremento en el coste.
Un descanso que de verdad descansa
No todo el tiempo debe ser actividad dirigida: los participantes necesitan tiempos y espacios para ellos. En el jardín, después de comer y un rato antes de cenar, tras el aseo y con un monitor al cargo, pueden estar sin pendientes de actividades, explicaciones ni horarios.
Por la noche hay silencio, obligatorio desde que se apagan las luces según el horario y la edad de los participantes. Y con habitaciones amplias, buenos colchones y las fresquitas noches de Ojos Negros, el sueño es descanso para hoy y energía para mañana.
¿Lo vemos con vuestras fechas?
Contadnos qué grupo sois, cuándo queréis venir y qué os gustaría hacer. Os preparamos una propuesta concreta.
